CONFERENCIAS

CONFERENCIAS MAGISTRALES

 MARTES 4 DE ABRIL, 9:30HS

(SALA DE REPRESENTANTES)

La minería Latinoamericana, una historia compartida.

Inés Herrera Canales y Alma Parra

DEH/INAH México.

La Reunión de Historiadores de la Minería Latinoamericana tiene una larga tradición en México y en América Latina. Surgió como proyecto en los años ochenta del siglo pasado a iniciativa de los miembros del Seminario de Historia Minera de la Dirección de Estudios Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México. La I Reunión de Historiadores de la Minería Latinoamericana, se hizo en la ciudad de Zacatecas en 1990, donde se congregaron alrededor de 20 académicos procedentes de Argentina, Bolivia, Chile, Estados Unidos, Perú, Venezuela y México. Hasta la actualidad se han efectuado doce Reuniones, la mayor parte en ciudades cuya historia ha estado estrechamente asociada a los procesos mineros, tales como Zacatecas, San Luis Potosí, Taxco (Guerrero), Guanajuato, Ciudad de México, en México, así como en  Santiago de Chile, Iquique (Chile), Lima (Perú), Sucre y Potosí (Bolivia) y Nueva York (Estados Unidos).

Los propósitos fundamentales fueron establecer vínculos con historiadores de diversas instituciones de educación superior y centros de investigación de América Latina con intereses similares por la minería latinoamericana, crear e impulsar espacios académicos para la presentación de avances y resultados de investigaciones recientes, discutir los enfoques con los cuales se abordaban diversos fenómenos históricos mineros,  dar a conocer nuevas áreas de interés particulares y los avances historiográficos, difundir las nuevas investigaciones y discutir las perspectivas de estudios futuros.

A más de veinticinco años de su creación vemos que estos encuentros han dejado una secuela académica de gran importancia que han permitido no sólo el enriquecimiento del intercambio serio y profundo, sino la colaboración estrecha en publicaciones que han redundado en el conocimiento cada vez más amplio de nuestras realidades latinoamericanas y en un interés mayor en la historia minera de este subcontinente.

Estos años han sido de cosecha y consolidación de este tipo de estudios y de la puesta en valor de acervos desconocidos y rescatados y de la formación de grupos de discusión acerca del tema con instituciones de América y de otros países.

La historia de la minería latinoamericana tiene un arco temporal muy amplio y numerosas formas de abordarla por variados especialistas. Desde la época precolombina la minería ha dejado su huella en nuestra historia. En los cinco siglos siguientes la explotación de los recursos naturales del subsuelo ha constituido la base de la economía de algunos países latinoamericanos. Hace sólo unas décadas que una parte de su producción minera se reorientó al mercado interno. La tradición minera ha permeado toda la vida de las sociedades latinoamericanas.

Privilegiamos hace unas décadas la historia colonial minera y en los 1980 transitamos al estudio del siglo XIX que planteaba grandes desafíos para explicar la continuidad de la dependencia de nuestros países de la riqueza minera. La problemática del siglo XX minero latinoamericano es aún mas compleja, a los productos mineros tradicionales se agregó el petróleo y nos enfrentó a nuevos desafíos, que legamos al siglo XXI: la relación minería y una severa contaminación ambiental y la llegada a Latinoamérica de compañías extranjeras a explotar viejos y nuevos centros mineros de metales preciosos con tecnologías agresivas. Esta es la historia minera reciente de Latinoamérica a la que empezamos a abocarnos, sin dejar de lado los otros temas, entre ellos la minería prehispánica cuya herencia perdura. Esta es la historia minera Latinoamericana que seguimos compartiendo.

MARTES 4 DE ABRIL, 18:30HS

(SALA DE REPRESENTANTES)

Potosí, orígenes… Colonialismo, capitalismo y mineralización de lo humano

Horacio Machado Aráoz

CONICET-Citca – Universidad Nacional de Catamarca

En 1545, con el “descubrimiento” del Cerro Rico del Potosí, tiene lugar un suceso histórico que, por su productividad ecobiopolítica, bien cabe ser considerado como el principio estructurador del Mundo Moderno. En un estricto sentido histórico-geográfico, Potosí marca la irrupción de una nueva forma de minería y de una nueva Era geológica en la historia de la humanidad. Su puesta en explotación emerge como el dispositivo epistémico-político constituyente del “Nuevo Mundo” –léase no sólo la entidad “América”, sino también “Europa”, “Occidente”, la “Modernidad” y el capitalismo como ecosistema-mundo hegemónico. Así, antes que la Revolución Francesa y la Revolución Industrial, los orígenes de la Era Moderna hay situarlos en la profunda Revolución Minera desencadenada en torno al Potosí durante el largo siglo XVI.

En ese sentido, Potosí se concibe como sitio clave para la tarea arqueológica de excavar el mito civilizatorio de la Modernidad-colonial-capitalista. Bajo esa premisa, nuestra exposición procura desarrollar una sociología histórica del principio Potosí; una arqueología sociológica y política que, a partir de una genealogía elemental, procura des-enterrar los orígenes minero-coloniales del Capitalismo/colonialismo, del Capitaloceno y, en definitiva, del proceso de mineralización de lo humano que ha desembocado en la crucial encrucijada civilizatoria frente a la cual nos hallamos como especie, en los umbrales del Siglo XXI.

MIÉRCOLES 5 DE ABRIL, 18:30HS

(SALA COLUMNAS)

La Arqueología de la minería en los Andes del Sur: Desafíos, posibilidades y colaboración interdisciplinaria

Diego Salazar

Departamento de Antropología. Universidad de Chile

La arqueología de la minería ha experimentado un auge importante en las últimas dos décadas en los Andes, y en particular en los Andes del Sur. Las investigaciones que se han desarrollado, tanto referidas a momentos prehispánicos como a época colonial y republicana, permiten constatar los novedosos aportes que puede generar la arqueología minera andina a partir de datos empíricos propios y complementarios al de otras disciplinas, así como a partir de sus propios enfoques teóricos y conceptuales que combinan aportes de las ciencias sociales, las humanidades y las ciencias de la tierra.

Para graficar lo anterior se revisan cuatro casos de estudio de arqueología minera andina, todos desarrollados en territorio atacameño, en el actual norte de Chile, los que incluyen la minería más temprana del continente, la minería del cobre durante la conquista incaica, la minería en época colonial y la gran minería del cobre contemporánea. Por medio de una discusión acerca de las semejanzas y diferencias conceptuales, metodológicas e interpretativas entre los casos de estudio, se exploran los aportes, pero también las distintas posibilidades, limitaciones y desafíos de una arqueología minera andina. Asimismo, a partir de cada caso de estudio se evalúa el rol particular que cumple la investigación interdisciplinaria en la arqueología minera y su importancia para profundizar nuestra comprensión de los procesos sociales que han enfrentado las sociedades indígenas del sur andino en torno a la producción minera, desde el primer poblamiento del territorio hasta el presente.

MIÉRCOLES 5 DE ABRIL, 19:30HS

(SALA COLUMNAS)

Minería y población en Charcas durante el período colonial

Raquel Gil Montero

Instituto de Historia Argentina y Americana Dr. Emilio Ravignani. CONICET – Universidad de Buenos Aires

Después de su visita al continente americano de fines del siglo XVIII y comienzos del XIX, Alexander von Humboldt sostuvo que la minería era -sin dudas- la principal actividad económica del imperio español, aunque no había tenido mucho impacto en la población. Por el contrario, sostenía el naturalista, la agricultura fue el gran motor de los cambios demográficos. Contradiciendo en parte la afirmación de este gran pensador, la población de una parte importante de los Andes estuvo profunda y directamente influida por la minería. Esta actividad fue el motor de las grandes migraciones ocurridas desde fines del siglo XVI y durante todo el XVII, dando origen a los principales centros urbanos andinos. En esta conferencia voy a tomar un ejemplo de los Andes Meridionales, el corregimiento de Lípez, para ilustrar parte de este impacto. La historia de Lípez permite reconocer una gran parte de la historia regional, aunque con características muy específicas por las condiciones medioambientales del corregimiento. Voy a centrarme en el impacto que tuvo esta actividad en la reorganización del mundo del trabajo regional, en la economía local y en las migraciones.

VIERNES 7 DE ABRIL, 12:00HS

(SALA DE REPRESENTANTES)

El Ayra o Taki Unquy y su entorno, revisitado y ampliado (1560 – 1585)

Lydia Fossa

Universidad ESAN Lima, Perú

Esta investigación mostrará la superposición de los mapas de las localidades dónde se produjeron las expresiones del Taki Unquy, los de la mita minera de Huancavelica, los mapas de los centros argentíferos de los Andes centrales, los de las rutas del azogue hasta Potosí y el mapa de la Provincia Dominica de Huamanga.

Con ellos se hace evidente la identificación de los efectos de la minería del azogue con las características mostradas por los seguidores del Taki Unquy.  En vista de que la sintomatología de los ‘azogados’ corresponde con los rasgos de los “endemoniados” del taki unquy, se postula que el pánico ante la difusión de esa sintomatología obligó a los indígenas a identificar sus males con la aplicación de la nueva tecnología importada, la amalgamación, lo que conllevó a rechazar la mita minera y a refugiarse en sus deidades.

El proyecto incluye estudiar cómo y en qué medida se ocultaron las verdaderas cifras de enfermedad y mortandad como consecuencia de la mita minera azoguera y cómo este factor registral contribuyó a la destrucción de los khipu en la década de 1580, decretada al interior del III Concilio Limense.

VIERNES 7 DE ABRIL, 18:30HS

(SALA DE REPRESENTANTES)

Del correspondido al mercado: azogue y amalgamación en la minería de la plata del siglo XIX

Tristan Platt

Entre 1750 y 1850 la fuente principal del azogue usado en la minería americana era Almadén en España. Pero, ¿cuántos marcos de plata podían refinarse con una libra de azogue? Esta proporción fue conocida como “el correspondido”, y fue utilizada por la Corona para calcular cuánto azogue había que enviar a cada distrito minero. Para controlar el contrabando, solo se emitió azogue a cambio de los marcos correspondientes a la emisión anterior. Los azogueros protestaron, sosteniendo que el correspondido variaba según las menas, y las técnicas de refinamiento. Otros factores podían influir en la proporción; a veces fue utilizada por los oficiales reales para fomentar la producción.

 En Potosí durante los primeros años del siglo XIX, las fluctuaciones del correspondido indican cambios en los montos suministrados por la Corona y los montos comprados en el mercado. El uso del correspondido persistió durante la República hasta mediados del siglo, como parte de un intento de “recuperar el pasado para el presente”, una vez pasada la primera fiebre de especulación. Pero desde 1835, el suministro del azogue de Almadén cayó en manos de NM Rothschild de Londres, quien abandonó los correspondidos aún utilizados por sus agentes en México y por oficiales en Bolivia. Sin interesarse en la tecnología del beneficio, Rothschild recurrió al mercado para manejar demanda y precios en América, hasta que a mediados del siglo tuvo que lidiar con el producto de California, y el correspondido fue dejado a los productores.

 

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